10 de abril de 2009

Asi tiene que ser

Esta vez traigo un tema que no había publicado antes en el blog.

Pero lo voy a publicar porque hay momentos de la vida que uno esta confundido y puede confundir a las demás personas.

Veces que uno no encuentra una razón de varias cosas, y les dejo 2 reflexiones para comenzar.


-*COMIENZA CONTIGO MISMO*-

Cuando era joven y libre y mi imaginación no tenia límites, soñaba con cambiar el mundo. Cuando maduré y me volví más sabio descubrí que el mundo no cambiaría, así que moderé mis aspiraciones y decidí cambiar únicamente a mi país.

Pero también ese parecía inamovible.

Al llegar a mis años crepusculares, en un último intento desesperado resolví cambiar únicamente a mi familia, a los miembros más cercanos a mí, pero, de ninguna manera lo permitirían.

Y ahora, yaciendo en mi lecho de muerte, de pronto caigo en la cuenta: si tan solo me hubiera cambiado primero a mí mismo, entonces con mi ejemplo habría cambiado a mi familia.

Con su inspiración y aliento, habría podido entonces mejorar a mi país y, quien sabe, quizás podría haber cambiado el mundo.


-*LAS REGLAS*-

Queridos hijos:

Mientras vivan en esta casa, obedecerán las reglas.

Cuando tengan su casa, establecerán sus propias reglas.

Aquí no gobierna la democracia… No hicimos campaña electoral para ser sus padres, no votaron por nosotros.

Somos sus padres por la gracia de DIOS, y nosotros aceptamos respetuosamente el privilegio y la responsabilidad aterradora.

Al aceptar, adquirimos la obligación de desempeñar el papel de padres; no somos “cuates”…, nuestras edades son muy diferentes.

Podemos compartir muchas cosas, pero no somos compañeros; somos sus padres y eso es cien veces más que un cuate.

También somos sus amigos, pero estamos en niveles completamente distintos.

En esta casa, harán lo que nosotros digamos y no deberán cuestionarnos porque todo lo que ordenamos estará motivado por el amor…

Les resultara difícil comprender hasta que tengan un hijo. Mientras tanto; confíen en nosotros.

Sus padres.

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